VolverTe cuento algo…
CienciaGratis

El pulpo tiene tres corazones (y uno se para cuando nada)

Sangre azul, ocho brazos con cierta autonomía y un corazón que deja de latir cuando prefiere no cansarse.

Mateo Vidal

2 min de lectura

Un pulpo tiene tres corazones. Dos de ellos, los branquiales, bombean la sangre a través de las branquias para que se oxigene. El tercero, el sistémico, la reparte por el resto del cuerpo. Su sangre es azul porque, en lugar de hemoglobina, utiliza hemocianina, una proteína con cobre que transporta el oxígeno de forma eficaz en aguas frías y pobres en oxígeno. Y aquí llega lo curioso: cuando el pulpo nada, el corazón sistémico se detiene. Por eso el pulpo prefiere reptar por el fondo marino antes que nadar largas distancias. Nadar, literalmente, le agota. Es un recordatorio de que la evolución no busca la perfección, sino soluciones que funcionan. Y a veces esas soluciones tienen tres corazones.

¿Te ha gustado esta historia?

Apoya a Mateo Vidal o disfruta de la historia en otro formato.